Compartimos con vosotros un vídeo de nuestro colega Petr Slavik, un buen ejemplo del espíritu checo y el espíritu biker que tengo la suerte de compartir, vivir y disfrutar desde hace ya casi 4 años.

El día 22 ponemos otra vez rumbo al paraíso del MTB, donde esperamos acogeros en nuestros Enduro Tours en julio y agosto (Más Info).

1.- Disfrutar con la familia: Algo que parece tan simple y que no he acabado de ver en España, el grado de convivencia interpersonal entre generaciones está mucho más desarrollado en un país «frío» como República Checa (atentos porque están cambiando su nombre oficial a Chequia) que en España. Allí lo habitual es ver a personas de diferentes edades, desde niños pequeños hasta abuelos compartiendo actividades y espacios comunes de forma natural y constante, no solo en eventos puntuales.

Si nos centramos en el MTB el video lo refleja perfectamente, da gusto ver a los más pequeños disfrutando con los papás y las mamás en los centros de Enduro y Singletrack. Sin ir más lejos en la última edición de las Czech Enduro Series y de la RS Enduro, un niño de 10 años participó a lomos de una Commencal Supreme de 24″ mientras su papá le guiaba en las bajadas, y daba gusto verles compartir ese momento.

2.- Los senderos de MTB: Cientos de kilómetros de singletracks y pistas construídas para las bicis, y no solo en los centros específicos, si no en casi cualquier bosque, y no son pocos (Rep. Checa tiene proporcionalmente a su tamaño la mayor extensión de bosque de toda la Unión Europea).

3.- La cerveza al acabar el día: En Chequia no puede faltar una buena cerveza al acabar la jornada de bici y lo bueno es que se vive de forma natural como en el vídeo, el papá o la mamá con la cerveza y el pequeño con su refresco.